martes, 7 de diciembre de 2021

Jorge Siyuan Hao, de 16 años "el golfista que viene" de la cantera española.

 

Con sólo 15 años se ha convertido en uno de los referentes de la cantera española, un chico al que no le intimida nada ni nadie y con un claro objetivo: ser golfista profesional.

Basta charlar un rato con él para confirmar que en su cabeza hay buenos golpes, birdies y muchos títulos. Sueña con ellos, y no seremos nosotros quienes le despertemos. Por contextualizar, Jorge Siyuan Hao nació en Madrid sólo cuatro años antes de que Jon Rahm aterrizase en la Escuela Nacional Blume para comenzar esa magnífica carrera que ya sabemos por dónde va ahora.

“Sé que tengo un buen juego largo, el drive es uno de mis palos favoritos, pero también tengo bastante precisión con los hierros. Y de mi putt tampoco puedo decir cosas malas, creo que pateo más o menos bien”, explica el madrileño sin atisbo alguno de vanidad. No son malas referencias, desde luego.

Eso sí, no oculta que su juego aún esconde ciertas debilidades que debe ir trabajando: “La precisión en los golpes entre 30 y 80 metros y la estrategia en el campo son mis puntos flacos”.

Estas pequeñas lagunas -¡es imposible que un chico no las tenga a los 15 años!- no le han impedido ganar pruebas importantes en 2021. Comenzó haciéndolo en el Puntuable Nacional Cadete Masculino en Salamanca y continuó en el Campeonato de Europa Sub 16, donde además de liderar la categoría masculina guió a España hasta la segunda plaza en la clasificación por equipos.

Campeón de Europa con un putt de oro

La historia de ese Europeo Sub 16 de Finlandia es la que mejor recuerdo le ha dejado. “Aunque pudiese parecer una victoria sencilla, no lo fue en absoluto. El chico que fue subcampeón (el alemán Tim Wiedemeyer) iba muy bien, pero se lió en el hoyo 13 y lo aproveché para sacar ventaja. Esa semana la clave estuvo en que pateé con mucha confianza”, cuenta.

¿Fue ese su mejor torneo de golf? En este punto, Jorge duda. Y es que se acuerda de la experiencia en el Campeonato de España Absoluto que disputó en el mes de junio en el campo del RCG Guadalmina. Allí, rodeado de los mejores amateurs de todo el país, se quedó muy cerca de conseguir una auténtica hazaña. Pero muy, muy cerca: fue segundo a un golpe del ganador, Álvaro Hernández, después de firmar cuatro vueltones de 69, 65, 68 y 67 impactos.

“No sé si jugué mejor la semana del Europeo Sub 16 o esa del Absoluto, en la que también salieron las cosas muy bien. Venía de jugar algunos torneos en Francia cargado de confianza. Y se notó”, dice con modestia.

Ese término, confianza, sale una y otra vez en la conversación. La primera vez, cuando se refiere al mencionado Puntuable de Salamanca, en el que para ganar tuvo que derrotar a Alex Albiñana en el cuarto hoyo de un emocionante desempate. “Ganar ese torneo y además hacerlo así supuso un extra de confianza para mí. Acabé muy contento esos días”, señala. No es para menos. Ahí muchos aficionados oyeron por primera vez hablar de un chico con nombre exótico que jugaba muy bien a esto.

La eliminación en el ‘inter’, “un bajonazo”

Que su año esté siendo fantástico no quiere decir que no haya tenido también algún que otro momento de bajón. Faltaría más, que esto es deporte. El peor momento del curso fue la eliminación en semifinales, jugando con el equipo madrileño, del Campeonato de España de FFAA Sub 18 Masculino.

Jorge y sus compañeros cedieron por 5-4 en un duelo espectacular ante Comunidad Valenciana. “Fue un palo duro, un bajonazo, ya que no nos lo esperábamos. Habíamos hecho una fase medal muy buena, pero…”, se lamenta todavía Jorge, que ganó su punto en los individuales pero no pudo hacer lo propio en el foursome.

En esos ‘inter’, así como en los torneos a los que ha acudido con los Equipos Nacionales -¡y los que le quedan!- ha ido descubriendo lo divertido que puede llegar a ser jugar en conjunto.

En el Europeo Sub 16 de Finlandia descubrió lo que se siente al defender los colores de tu país en un torneo en el que compartes todo con los mejores golfistas del continente. “Es una

prueba de muy alto nivel y se vive con una gran emoción. Vas a un hotel con el resto de los países y en el campo miras para todas partes y ves swings alucinantes. Es una experiencia muy divertida”, argumenta.

Eso sí, no cambia este tipo de torneos por la competición individual, donde “todo es mucho más ordenado y puedes planificarte”. Son formas diferentes de jugar, ambas divertidas.

Para cualquier aspecto del juego tiene a su disposición a su técnico, Ángel Matallana, y a los responsables de la Federación de Golf de Madrid, pero los mejores consejos, lógicamente, se los dan sus padres. “Me insisten mucho en que tenga una buena actitud en el campo, para ellos es muy importante”, señala. Sabio consejo, y más para un jugador aún en formación.

Jorge más allá del campo

Jorge Siyuan Hao tiene la cabeza centrada casi al cien por cien en el deporte que le apasiona. Desde que cogiese por primera vez un palo a los tres años sabía que era a esto a lo que se quería dedicar. “No hago mucho deporte fuera de los que es el golf, que ya es mucho”, explica. Integrado en el programa de formación de talentos CETEMA de la Federación de Golf de Madrid, trabaja el apartado físico tres días en semana, y cualquiera que se haya cruzado con él sabe que por ahí no se le puede poner un pero. Está en forma, como toca siendo un jugador moderno.

No es el único Hao que juega bien al golf, también lo hace su hermana Liz, tal y como quedó demostrado en el último Campeonato de España Alevín, en el que fue la mejor entre las chicas. “Hay cierto pique amistoso entre nosotros, pero todavía no me gana”, dice Jorge divertido. Dos jugones bajo el mismo techo que están llamados a dar muchas alegrías al golf madrileño y español.

Le gusta ver películas tranquilamente en casa o utilizar su cuenta de Instagram para desconectar de la competición, aunque subraya que no es especialmente aficionado a las redes sociales. También lleva bien sus estudios, pero tiene claro que su futuro ha de estar relacionado con el golf. Si no es como profesional, su gran deseo, deberá ser de otra forma. “No sé, llevar una academia o algo así“, imagina.

Si os lo encontráis un día y le preguntáis por su ídolo, sólo cabe una respuesta posible: “Tiger Woods, sin duda alguna. Por su capacidad para sobreponerse a todo y volver a ganar en Augusta, y por todo el trabajo que hizo para volver a ser el mejor”, indica con pasión.

Y si de sueños de golf va la cosa, Jorge tiene uno por encima de todos, “jugar una Ryder Cup”. Y puestos a pedir, “si es jugando por parejas con otro golfista español, como han hecho Jon y Sergio, aún mejor”.